En el corazón del litoral uruguayo, a orillas del río Uruguay, se encuentra uno de los sitios más fascinantes y cargados de historia del país: el Frigorífico Anglo, en la ciudad de Fray Bentos. Lo que hoy es un museo y Patrimonio de la Humanidad fue, durante buena parte del siglo XX, una pieza clave en la economía mundial… e incluso en la Segunda Guerra Mundial.
Sí, aunque parezca increíble, desde esta pequeña ciudad uruguaya partió una de las armas más poderosas contra el nazismo: la comida.
🥫 El nacimiento del Anglo y la revolución de la carne
El Anglo nació en 1865, inicialmente bajo el nombre de Liebig’s Extract of Meat Company, fundada por empresarios alemanes. La planta producía extracto de carne, un alimento concentrado y fácil de transportar que revolucionó la forma de consumir proteína en Europa.
En 1924 la empresa fue adquirida por capitales británicos, y pasó a llamarse Frigorífico Anglo del Uruguay. Desde entonces, comenzó a producir carne enlatada (corned beef), extracto y otros productos que se exportaban principalmente al Reino Unido.

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⚙️ La “cocina del mundo”
Durante décadas, el Anglo fue una verdadera ciudad industrial: llegó a emplear a más de 5.000 trabajadores, con viviendas, escuelas, clubes, hospitales y una infraestructura ejemplar para la época.
Por la diversidad de sus empleados —llegados desde más de 60 países— Fray Bentos se convirtió en una comunidad internacional en miniatura. Por eso muchos la llamaban “la cocina del mundo”, ya que desde aquí se alimentaba a millones de personas en todos los continentes.

💣 La Segunda Guerra Mundial y el “arma contra los nazis”
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, el Frigorífico Anglo se volvió esencial para los Aliados. Desde Uruguay, un país neutral pero con fuertes vínculos comerciales con el Reino Unido, se enviaban toneladas de carne enlatada que alimentaban a los ejércitos británicos y sus aliados en Europa y África.
En un contexto donde los suministros eran escasos, el Anglo garantizó que las tropas pudieran resistir durante años. Esa carne enlatada, que llegaba desde el otro lado del Atlántico, fue tan importante que muchos historiadores la consideran un factor logístico clave en la guerra.
Así, sin disparar una sola bala, Uruguay contribuyó con su “arma silenciosa”: el alimento.

🏛️ El Anglo hoy: Patrimonio de la Humanidad
El Frigorífico cerró definitivamente en 1979, pero sus instalaciones fueron preservadas casi intactas. Hoy el sitio forma parte del Museo de la Revolución Industrial, y en 2015 fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.
Recorrer el Anglo es como viajar en el tiempo:
- Podés caminar entre las antiguas máquinas de vapor,
- Ver los almacenes de carne y extracto,
- Descubrir las historias de los trabajadores,
- Y asomarte al río desde donde partían los barcos cargados hacia Europa.

📍 Cómo llegar al Frigorífico Anglo
El sitio se encuentra a solo 5 minutos del centro de Fray Bentos, en el departamento de Río Negro, Uruguay.
- Desde Montevideo, el viaje dura unas 4 horas en auto (aproximadamente 320 km).
- También podés llegar en ómnibus interdepartamental hasta Fray Bentos y luego tomar un taxi o caminar hasta el museo.
El museo abre sus puertas todo el año y ofrece visitas guiadas, que son altamente recomendables para entender su enorme valor histórico y social.

🎞️ Un viaje al pasado industrial del Uruguay
El Frigorífico Anglo no solo es una atracción turística, sino un testimonio de cómo una fábrica uruguaya alimentó al mundo y tuvo un papel insospechado en la historia del siglo XX.
Visitarlo es descubrir que la guerra no solo se libra en los frentes de batalla, sino también en los lugares donde se produce lo más básico: la comida.

📌 Información útil
- Ubicación: Fray Bentos, Río Negro, Uruguay.
- Entrada: Accesible y con visitas guiadas.
- Declarado Patrimonio Mundial: UNESCO (2015).
- Ideal para: amantes de la historia, el turismo industrial y los viajes culturales.

